
Continúa la ola de detenciones por el presunto caso de
corrupción y tráfico de influencias de la operación Pokémon. Sin embargo uno de
los principales sospechosos, Pikachu, ha evitado ser detenido. Al parecer
cuando iba a ser esposado por los agentes del orden se ha tirado al suelo
gritando: “¡Qué soy compañero coño! Los policías se han quedado sorprendidos
durantes unos segundos, durante los cuales el pequeño monstruo ha aprovechado
para escapar.
La madre de Pikachu se ha mostrado muy consternada por la
presunta implicación de su hijo en un delito grave. La señora ha asegurado que
su pequeñín es muy buen bicho y que le ha asegurado que no ha hecho nada que el
culpable es “un tamagotchi manco que salió corriendo del Ayuntamiento con un
fajo de billetes”.