
El señor Bic, que iba para Parker pero se tuvo que conformar con una marca más modesta de bolígrafo, ahora es un superbuscador. “Encuentro todo a la primera, desde la pareja de ese calcetín que llevaba missing 3 semanas hasta un trabajo para mi cuñado, que en vez de graduado escolar tenía una etiqueta de Cuca-Cola con su nombre ”, asegura.
Actualmente su gran dilema es dedicar su superpoder de buscar para el bien o para el mal. De momento lo tiene más fácil para pasarse al lado oscuro, la vicepresidente del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, le ha ofrecido un puesto de asesor de comunicación en el Ejecutivo para que busque el lado bueno del desempleo, la corrupción y los recortes de España para mostrárselos a los españoles.