
El presidente de la compañía ha dicho que “no hay derecho a que este señor que todo la vida fue con los gayumbeles por fuera ahora se los deje en la cabina de teléfonos”. Para el máximo responsable de Abanderado esto es una desgracia que traerá pérdidas millonarias. Según ha explicado “estábamos esperando como agua de mayo esta nueva película porque cada vez que hacen una multiplicamos por tres las ventas y ahora nos salen con esto”.
Por su parte, Superman se ha defendido diciendo que está harto de que todo el mundo se “pitorree” de él por llevar los calzoncillos por fuera y de que los criminales no le tomen en serio, por ello afirma que prefiere irse a un spa a que le hagan un tratamiento con kryptonita a volver a ser el hazmerreír de la humanidad.